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Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos. Nicolás Maquiavelo ¿Por qué no hay escritores única y exclusivamente regionales, que escriban para sus familiares o pueblo? Quizá antes sí existían, pero en un punto de la historia, quizá a finales del siglo XIX o en el transcurso del XX, alguien se dió cuenta que en otra parte del mundo podrían leer a Baudelaire. Quizá las intenciones de los antiguos no era la de escribir un libro que pudiera ser leído por todo el universo, con un mensaje universal y una vida eterna. Tal vez antes escribían para aclarar una duda colectiva concreta en cuestión y no lanzaban hojas desde la torre más alta a los hombres hormiga, como hoy. Pero Pablo, la escencia es la misma aquí y en Nueva Zelanda. Así es, sin embargo, en las diferentes culturas tenemos nuestas maneras de aproximarnos a ella. Y como seres humanos, el otro con sus formas e ideas camina junto a nosotros, caminamos sobre la misma magma subterránea. Es por eso que debemos esforzarnos en hacer legible nuestro discurso, en traducir las mismas incógnitas, en utilizar quizá más el plural que el singular. Por eso cada personaje de cuento aunque diga yo, se refiere a más, a los que lo están leyendo. Muchas veces no sentiremos esta presencia plural, pero otras sí. Seres de carne y hueso que perciben escencias. Grande o pequeño, todo hombre es poeta si sabe ver el ideal, más allá de sus actos. Henrik Johan Ibsen 
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