|
La temporada de lectores comienza cuando volvemos a la rutina cotidiana. En vacaciones los blogs, bitácoras, diarios y demás, se convierten en catacumbas cibernéticas, olvidadas por sus creadores, que en su mayoría, en plan veraniego, reciben los rayos UV y ya no los rayos electromagnéticos del ordenador. Así, tantos escritores y como lectores, dedican sus días al ocio en su tiempo libre. De acuerdo a mi contador, existieron ocasiones en las que llegué a recibir 120 visitas al día. Además de que hubo una temporada en la que no bajaba de 60 visitas al día. Bueno, yo también escribía casi todos los días... en los últimos cinco meses tal cosa no ha sucedido. ¿Cuándo vuelva a México...? Debería releer las antiguas entradas en las que me prometía a mí mismo continuar escribiendo con mayor constancia y entrega. Estoy seguro de que existe algún patrón anterior y posterior a la pausa epistolar.
|