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Hasta en los sueños tomamos decisiones. Aunque nuestros sentidos no corresponden muchas veces como quisieramos en ellos. Un perro, un toro, un animal salvaje nos persigue y nuestras piernas se vuelven de piedra, la puerta o refugio se aleja y se pierde más y más en el horizonte. Pero nosotros seguimos corriendo. Decidimos seguir corriendo. O decidimos enfrentar al animal... Yo pienso que lo recientemente vivido puede ser un sueño, si yo quiero que sólo sea un sueño. O vida si quiero que sea vida. O recuerdos, o memorias, o accidentes, o historias. Pasos en el espacio y tiempo con dirección singuna. La frontera entre espacios es imperceptible, la sabiduría por alcanzar me exiliará a sitios maritienales. Clandestino por las fronteras del alma.
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