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por Fernando Pessoa Tengo tanto sentimiento que es frecuente persuadirme de que soy sentimental, mas reconozco, al medirme, que todo esto es pensamiento que yo no sentí al final. Tenemos, quienes vivimos, una vida que es vivida y otra vida que es pensada, y la única en que existimos es la que está dividida entre la cierta y la errada. Mas a cuál de verdadera o errada el nombre conviene nadie lo sabrá explicar; y vivimos de manera que la vida que uno tiene es la que él se ha de pensar. - - - - - - - - - - - - - TU VOZ HABLA AMOROSA Tu voz habla amorosa... Tan tierna habla que me olvido de que es falsa su blanda prosa. Mi corazón desentristece. Sí, así como la música sugiere lo que en la música no está, mi corazón nada más quiere que la melodía que en ti hay... ¿Amarme? ¿Quién lo creería? Habla con la misma voz que nada dice si eres una música que arrulla. Yo oigo, ignoro, y soy feliz. Ni hay felicidad falsa, mientras dura es verdadera. ¿Qué importa lo que la verdad exalta si soy feliz de esta manera?
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