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Han de pasar las lunas para que la sombra no pese Amor, -peces- nada la Luna cierra los ojos la gente, se acuerda ya de memorias cansada de montañas ajenas Que pasen mis lunas más cuando vaya perdiendo lo que tengo todo que vaya la Luna a cegar el inventario que mi amor ya no requiere No soy fuga, sino sembradío de agriculturas /puente/ corren por mí embajadores prófugos sin accidente No puedo perder lo que no tengo, no puedo hartar al vacío de nada, con todo y todo llagas partiendo nostalgias confinadas a la suerte Pero que no me arrepienta, o me arrepienta completamente antes de haberme arrepentido virtual y candorosa mente En mi almohada se abre un paréntesis como sueño dictador del mundo, como retrovisor en parábolas contemplo su terrible frente Que deje rastro solo lo que la razón no inflama, es la política de mi penuria un amanecer descalzo hacia ariba es la sombra que no pesa y han de pasar mil lunas para que el olvido te incinere.
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