|
Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando porque no salvan al amor. Jaime Sabines Pensando en que algún día podrás hacer el amor no dirás respuesta alguna. Por el contrario, harás más preguntas. ¿Qué es lo que quiero? ¿Estoy haciéndolo? Hacer el amor no es coche, ni espejos huecos, ni acción-reacción. El amor no es por-no quedarse, más bien es para-no irse. Hacer el amor no es para-no estar solo, es para saberlo. Para constatarlo. Hacerlo es quedarse, no es brisa, es manto. Es filosofía y práctica. Manivela y listón. Latir del corazón contra la oxidación. Para entonces, no pensar y llenarse de muerte.
|