|
Una de las falacias más simples es la de depender o confiar en una evidencia anecdótica. Por ejemplo: "Hay abundantes evidencias de que Dios existe y de que está haciendo milagros hoy en día. La semana pasada leí acerca de una niña que estaba muriendo de cáncer. Toda su familia fue al templo y oró por ella, y ella se sanó." Es muy válido usar la experiencia personal para ilustrar un punto, pero esas anécdotas no prueban realmente nada a nadie. Un amigo suyo puede decir que vio a Elvis en el supermercado, pero aquellos que no han tenido la misma experiencia, requerirán más que la evidencia anecdótica para convencerse. La evidencia anecdótica puede ser muy poderosa e impresionante especialmente si la audiencia quiere creerla. Esta es parte de la explicación de las leyendas urbanas. Historias que son verificablemente falsas han circulado como anécdotas por años. Lógica y falacias
|