|
Y suele retornar; y me reintegra la fe que salva y la ilusión que alegra; y un relámpago enciende mi alma negra. Salvador Díaz Mirón Los fantasmas son los seres más sensibles porque han conocido la muerte. Por eso habitan las casas viejas. Rulfo sabía la vida que esconden en su morada. Aman fuera de sí las cosas que tocan, al rozar el aire. 
|