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¡Como le gusta a diaryland estropear entradas y pensamientos espontáneos!, volver a escribir todo de nuevo es aburrido y frustrante, la escencia del destape momentáneo se pierde y entonces... vale pa' pura... Bueno hablaba de chicas, trabajos, guiones, días libres, días de lectura, libros a leer, exámenes y ensayos. Pero supongo que todo eso se irá a la basura y no sabrán quien me gusta. Entonces para crear algo nuevo inventaré la historia de un pingüino invisible que era camionero y no daba las paradas, le dispararon con una pistola de agua y se le hizo la boca chiquita. Fin. P.D. Veo bichos en la pantalla que me dicen ya, y yo les digo no. Y desaparecen. Y luego aparece pasto sin chiste y deja de hacer de ese frío rico que tanto me gusta y enferma. Después me tapo los ojos y otras manos me los destapan fugazmente, pero para ahora taparme la boca y no poder hablar ni decir pío. Sus manos no me dejan hablar. A veces las presencias nublan la mente y congelan las palabras para que sólo digas cosas extrañas que producen indiferencia perfumada, y entonces ahora me digo: Aquí vamos, otra vez.

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