|
El hecho es que el tiempo no comienza ni termina, es inventado. Pero las acciones que realizamos en esa invención sí pasan, sí suceden, y hacen en nosotros. Profesores que no conocíamos, materias, muchas cosas, para que al final del semestre uno ya sepa, conosca, aborresca o cualquier sentimiento que implique un juicio sobre lo recién visto. Pero los semestres no comienzan. Nosotros somos los que comenzamos, una y otra vez y otra y otra más. Y nunca nos cansamos. Después comienzan otras cosas, otros hechos, otra ficciones. Y nada termina nunca, hasta que no termina TODO para uno. ¿Pero yo qué sé de Física? Estoy cansado, muy cansado. Pero, aún así, voy a ir al cine. Y ahorita me creo como aquel poeta que no escribía, nada, nada.... ¡ah! perdón, ese nunca existió. Entonces, en este momento, soy yo, simplemente, sin personaje, ni careta, ni interés por representar. ¡Ah, qué poco dura! Como caminar entre árboles. 
|